
Entre un inquilino y el siguiente
En Benidorm hay miles de viviendas que cambian de ocupante varias veces al año. Por muy bien que se gestione la entrega, las copias se pierden, se duplican en cualquier ferretería o se quedan en el bolso de alguien que ya no vuelve. Cambiar el bombín al final de un contrato largo, o al cerrar la temporada en un piso turístico, es la forma más sencilla de empezar de cero.
Para quien gestiona varios apartamentos proponemos cilindros con llave de copia protegida: solo se duplican presentando una tarjeta de propiedad. Así sabes siempre cuántas llaves hay en circulación. Si además quieres que una misma llave abra el piso, el trastero y el buzón, podemos amaestrar los cilindros para que todo funcione con un único juego.
Llaves perdidas o robadas
Si te han robado el bolso o la cartera con las llaves y algún documento con tu dirección, no lo dejes para mañana. Quien las tenga puede entrar sin dejar señales de forzamiento, y eso complica incluso la reclamación al seguro. Cambiamos el cilindro el mismo día, a la hora que te venga bien, y te entregamos llaves nuevas antes de irnos.
Cuando la llave simplemente se ha perdido en la arena o en un taxi, el riesgo es menor, pero la decisión es la misma: si no sabes dónde está, la cerradura ya no es fiable. Te explicamos qué modelo tienes montado y si merece la pena subir de gama aprovechando el cambio, sin empujarte a nada que no necesites.
Sobreponer, embutir y medidas exactas
No todas las puertas llevan el mismo tipo de cerradura. En los edificios más antiguos del centro aún quedan cerraduras de sobreponer atornilladas a la cara interior de la hoja. En la mayoría de apartamentos hay cerraduras de embutir con cilindro europeo, y en las puertas de aluminio de terrazas y locales se usan cerraduras estrechas con su propio formato.
Medimos el cilindro por ambos lados antes de sustituirlo. Un bombín que sobresale del escudo es un punto débil, porque se puede agarrar y partir; uno demasiado corto no deja girar bien la llave. Elegimos la medida que queda enrasada y comprobamos el recorrido completo del pestillo con la puerta abierta y cerrada.
Cuando conviene cambiar la cerradura entera
A veces el problema no es el cilindro sino la caja de la cerradura: muelles vencidos, un picaporte que no recupera o un pestillo que se queda a medio salir. Si la caja está gastada, un bombín nuevo no lo soluciona. En esos casos te proponemos sustituir la cerradura completa por otra del mismo formato, para no tener que rebajar ni rellenar la madera.
Siempre te enseñamos la pieza vieja y te explicamos qué ha fallado. Si todavía puede aguantar con un ajuste, te lo decimos. Preferimos que vuelvas a llamarnos por confianza y no por una avería que se podía haber evitado con un consejo a tiempo.